La cremación de cuerpos del cementerio, una vez más, llena a la ciudad de olor y humo negro contaminante
Vecinos de los barrios cercanos al cementerio local han manifestado su preocupación por la presencia recurrente de humo y olores provenientes del predio, donde, según denuncian, se continúan realizando cremaciones sin condiciones adecuadas. Un sistema obsoleto al que Grasso no parece preocuparle ya que muestra otras prioridades, y a pesar de los pedidos de los vecinos en obtener respuestas a necesidades básicas, ya comenzó con las obras en la rotonda Samoré.
Según los vecinos, el humo generado por estas prácticas llega hasta plazas y viviendas cercanas, afectando la calidad del aire y generando malestar en la comunidad. "No podemos abrir las ventanas ni estar tranquilos en nuestras casas, el olor es constante y muy fuerte", expresó una vecina del barrio Codepro.
Los riogalleguenses también critican la falta de respuestas por parte del municipio. Cuestionan la prioridad de ciertas obras públicas, como la remodelación de la autovÃa, mientras aseguran que servicios esenciales como el cementerio continúan operando en condiciones precarias. Sin olvidar la falta de servicios esenciales como el "barrido y limpieza", recolección de residuos que se cobran o básicos como la falta de agua, luz, gas y asfalto.
Desde la Municipalidad de RÃo Gallegos, hasta el momento, no se emitió un comunicado oficial sobre la situación denunciada. El intendente Pablo Grasso, en el centro de las crÃticas, no ha respondido a los reclamos.
Vecinos piden que se revise el funcionamiento del cementerio y se garantice el cumplimiento de normativas sanitarias y ambientales, para evitar riesgos a la salud pública.